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Salir del confinamiento y activar la economía

Algunos especialistas consideran que en el Perú estamos a punto de superar el pico de contagios, para encaminarnos a una curva decreciente de contaminados. Solo bajo esa condición podremos vivir un desconfinamiento ordenado.

13 de mayo del 2020
Fernando Carvallo
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Aumentan los casos de COVID-19. | Fuente: Minsa | Fotógrafo:

El mejor homenaje a nuestros más de dos mil muertos es actuar con determinación por la vida y por el derecho al bienestar de los que sobrevivamos a la pandemia. Incluso en los países más exitosos, como Alemania, Nueva Zelanda y Corea del Sur, el levantamiento gradual de las restricciones plantea desafíos inéditos. La Canciller Angela Merkel ha prevenido a sus compatriotas que un relajamiento triunfalista podría causar una segunda ola de contagios, tal y como se ha producido en otras pandemias. Merkel lamentó la falta de uso de mascarillas en mercados y lugares de concentración, pese a que las mascarillas son obligatorias desde fines de abril. En Washington, el excandidato presidencial republicano Mitt Romney desmintió al viceministro de Salud, Almirante Brett Giroir, quien retomó ante el Senado la cantaleta de Donald Trump sobre la superioridad de Estados Unidos en materia de pruebas de despistaje.

Lo excepcional del actual momento es la necesidad de coordinar las medidas sanitarias y el plan general de reactivación de la Economía. Algunos especialistas consideran que en el Perú estamos a punto de superar el pico de contagios, para encaminarnos a una curva decreciente de contaminados. Solo bajo esa condición podremos vivir un desconfinamiento ordenado. Los bonos distribuidos por el gobierno han aliviado el impacto económico sobre sectores vulnerables, pero la pobreza solo puede ser combatida de manera duradera con generación de empleo, es decir con la actividad de empresas competitivas.

Si esos son los grandes desafíos de nuestro país, uno se pregunta qué persiguen los congresistas de UPP, que han decidido escindir la bancada con la que fueron elegidos para crear una nueva, cuyo vocero será el ex Contralor y poderoso presidente de la Comisión de Fiscalización, Edgar Alarcón. Al mismo tiempo, congresistas de UPP han presentado un proyecto de ley para nada menos que derogar la constitución de 1993. Es triste constatar que la tentativa violenta liderada por Antauro Humala en Andahuaylas el 2005 continúa alimentando la retórica irresponsable de quienes no parecen estar dispuestos a contribuir con las necesidades reales de nuestra población. El Pleno del Congreso previsto este jueves nos permitirá saber mejor si los actuales parlamentarios han aprendido la lección del Congreso disuelto.

El caso de Nicaragua podría servirnos como ejemplo de lo que no debemos hacer. El gobierno de Daniel Ortega minimiza el número de infectados y desprecia la transparencia. Al mismo tiempo obliga a entierros rápidos y sin asistencia de parientes y amigos. Algunos epidemiólogos han cuestionado las cifras oficiales, lo que ha motivado que la vicepresidenta Rosario Murillo, esposa del presidente, les atribuya tener “cerebros deformes, puestos al servicio de la mentira y la difamación”. Solo la evidencia segura de la ciencia y su expresión en una prensa libre permite actuar ante un desafío sanitario como el que plantea el coronavirus.

La experiencia de las últimas semanas ha puesto en evidencia que el gobierno debe mejorar su coordinación con autoridades locales y sectoriales para resolver tres focos de contagio: los mercados, el transporte público y los penales. Respecto de los mercados, intervenciones recientes han revelado que más de la mitad de los titulares de puestos se hallaban infectados, esparciendo el virus a colegas y clientes. El transporte público tiene una oportunidad que no debe desaprovechar: la consolidación de una reforma que acabe con la informalidad, el caos vehicular y la contaminación. Lo que se invierta en subvención será dinero ahorrado en salud. El desorden en las prisiones tiene su expresión más arbitraria en el caso de Susana Villarán. La justicia ha decidido que por razones de salud y de edad la exalcaldesa sea sometida a arresto domiciliario. Desde hace doce días el ministerio de Justicia, la Policía y el INPE parecen rivalizar en negligencia para enrostrarnos la fría crueldad de los burócratas.

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