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El germen de la división

Estamos atravesando un período que todos recordaremos en relación con el sufrimiento, la incertidumbre y la muerte de un número creciente de víctimas del coronavirus.

12 de mayo del 2020
Fernando Carvallo
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Aumentan los casos de coronavirus. | Fuente: Minsa | Fotógrafo:

A lo largo de nuestra historia hemos sufrido más por nuestras divisiones que por guerras y catástrofes naturales. Aunque duela decirlo, en 1881, mientras Chile elegía democráticamente a un nuevo presidente, nuestro país tenía varios presidentes que se disputaban el poder sin que ninguno de ellos ejerciera soberanía efectiva sobre nuestro territorio ocupado. Podemos remontar a antes de nuestra era republicana y hallaremos la guerra fratricida entre Huáscar y Atahualpa, que favoreció la rápida victoria de Francisco Pizarro. O las guerras civiles entre conquistadores. El Perú está marcado por la diversidad, lo que nos obliga a escucharnos y entendernos para detener la inercia autodestructiva que nos impide dar continuidad a las políticas públicas. Estamos atravesando un período que todos recordaremos en relación con el sufrimiento, la incertidumbre y la muerte de un número creciente de víctimas del coronavirus. Toda nuestra energía debe estar destinada a vencer la amenaza de este enemigo invisible y letal.

¿Es el momento adecuado para pedir la renuncia del ministro de Salud? Desde hace dos meses aplaudimos a las ocho de la noche a médicos y personal hospitalario que se baten de manera ejemplar para paliar nuestras carencias y ofrecer lo mejor de su ciencia y su humanidad a los pacientes de una enfermedad que nadie conocía hace muy poco tiempo. Todo peruano de buena fe tiene que admirar los esfuerzos realizados por los médicos de Iquitos, algunos de los cuales han pagado con sus vidas su fidelidad al juramento de Hipócrates. Las desafortunadas declaraciones del ministro Zamora sobre la igualdad de médicos y el resto de los ciudadanos, ¿merecen que sea retirado del cargo en las actuales circunstancias? Se comprende la reacción de los decanos de los colegios médicos, pero podemos esperar que la serenidad prevalezca, que las pasiones se apacigüen y que podamos tomar decisiones frías cuando hayamos salido de la crisis aguda que estamos viviendo. El vicedecano nacional Ciro Maguiña ha matizado en el curso del día de ayer los términos de su crítica y ha diferenciado el valor de la persona del ministro Zamora de sus eventuales errores de gestión. Miremos a nuestro alrededor. Es probable que nadie haya cometido frente a la pandemia más errores que Donald Trump. Los tres médicos de mayor rango en el Estado se hallan en cuarentena después de haber estado expuestos al virus en la Casa Blanca. ¿Se le ha ocurrido a alguien pedir la renuncia de Trump? La respuesta es No. Los electores decidirán el próximo 3 de noviembre.

Como dice el proverbio latino: “Errar es humano, pero perseverar es diabólico”. Ayer hemos tenido una prueba de que se pueden corregir los errores a propósito de la obligatoriedad del uso de guantes para entrar a mercados, vehículos de transporte y bancos. Se puede discutir sobre la eficacia preventiva de los guantes y los riesgos de ponérselos y sacarlos de manera inadecuada. Lo que es un error manifiesto es exigir su uso cuando no se puede asegurar su compra. De hecho, comprar guantes resulta difícil desde hace varias semanas.

Reconocer errores y rectificarlos es la señal de un gobernante responsable. Un debate sobre el tema ha estallado en el Japón. Aparentemente el gobierno minimizó la crisis, evitó dar informaciones y multiplicar los test porque no quería postergar la fecha de los Juegos Olímpicos. Ni asumir las consecuencias trágicas que podía tener la reducción drástica del número de camas de cuidados intensivos, sacrificadas en el altar de la austeridad fiscal. Felizmente, Japón es un país que sabe mantener su unidad ante las crisis. La población sale menos de sus casas que en países, como los europeos o los latinoamericanos, donde el confinamiento es obligatorio. Y desde luego, la distancia social y la mascarilla son de uso libre pero generalizado. La unidad de la sociedad pudo más que los errores de los gobernantes.

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